¿Por qué adoptar un perro en lugar de comprarlo?

Porque adoptando estás salvando la vida de un animal rescatado. Cada perro adoptado deja su lugar para que ingrese otro y pueda ser recuperado en el refugio.
Adoptar es un acto de amor y de responsabilidad, por eso es necesario estar completamente seguros de que estamos capacitados y listos para tener un perro. Un animal de compañía dependerá toda su vida de nosotros. Recordá que un perro puede vivir entre 15 y 20 años y estás asumiendo un compromiso serio por todo ese tiempo.

Consideraciones a tener en cuenta antes de tomar la decisión de adoptar:

  • Integrar un perro a la familia sólo porque los niños piden un cachorrito para jugar es un gran error. Los animales no son un juguete. ¿Qué pasará cuando tus hijos crezcan, o cuando se aburran de él? ¿Quién lo bañará? ¿Quién lo sacará a pasear? El perro es parte de la familia y todos tienen que estar de acuerdo con la adopción.
  • Espacio y lugar donde vivirá: no todos los perros necesitan un parque para correr, pero sí espacio para moverse cómodamente por la casa y un lugar diferenciado para dormir y descansar.
    Si hay espacios al aire libre deben estar cercados para evitar que el animal pueda escaparse. Si vivís en departamento deberás considerar el tamaño del animal a la hora de elegirlo, y sobre todo su nivel de actividad. La falta de grandes ambientes puede compensarse con ejercicio diario para que el animal desgaste energía. Corroborá que en tu edificio esté permitido tener animales de compañía.
    Si eligís un cachorro, averiguá antes qué tamaño tendrá cuando crezca.
  • Tiempo y dedicación: es necesario que tengas tiempo para compartir con ellos. Los perros necesitan interactuar con sus dueños, no pueden ser ignorados sólo porque estés ocupado o cansado. Pensá antes de adoptar si tendrás momentos de juego con tu perro, si pasarás tiempo a su lado y si saldrás a caminar con él (incluso en días de lluvia o frío), aún cuando vuelvas cansado del trabajo; él te estará esperando ansioso y querrá salir después de estar varias horas solo.
  • Mantenimiento y gastos: los perros tienen un calendario de vacunación anual que cumplir, más pipetas y desparasitasiones periódicas. También necesitan un alimento de buena calidad, para preservar su salud, pelaje y dentadura. Y hay que considerar que la atención veterinaria tiene un costo elevado.
  • Hábitos de vida: evaluá si tendrás paciencia con el animal, si soportarás los pelos en las alfombras, los hoyos en el jardín y algún mueble o prenda rota por el perro.
    Si hay niños pequeños o personas muy mayores no es conveniente incorporar un perro de gran porte y muy enérgico, ya que podría tirarlos accidentalmente jugando. Si estás muchas horas fuera tendrás que buscar un perro tranquilo acostumbrado a quedarse solo.
  • Si no estás seguro si es preferible un cachorro o un adulto tené en cuenta que un cachorro requiere bastante dedicación para educarlo: deberá aprender dónde hacer sus necesidades y cuáles son las cosas que no debe morder y romper. Adoptar un perro adulto es una ventaja ya que la mayoría vivió antes en un hogar.
    También tené en cuenta si viajás por trabajo o vacaciones, qué posibilidades tendrás de llevarlo con vos o si alguien podrá cuidarlo en tu ausencia.

¿Es sano que tu perro coma sobras?

¿Tu perro puede comer frutas, verduras, cereales, legumbres…?

Sí, claro. Pero ya hemos dicho que el perro es un carnívoro y, por lo tanto, no puede ni debe tomar todos esos alimentos en la misma cantidad o de la misma manera que los comemos nosotros los humanos. Si se los ofrecemos como parte de la dieta, tenemos que asegurarnos de facilitar su digestión: tienen que estar adecuadamente preparados y/o cocinados y, sobre todo, en la proporción adecuada.

Piensa que los lobos, que son los ancestros de nuestros perros, sólo ingieren una pequeña cantidad de material vegetal cuando comen las vísceras de sus presas: estómagos o intestinos de animales vegetarianos que, antes de ser cazados, se habían alimentado de hierbas, frutos, etc.

¿Por qué son malas las sobras?

¿Sabías que alimentos como la uva, la cebolla o el chocolate pueden ser tóxicos para tu perro?. Sin embargo, son ingredientes de lo más comunes en nuestras dietas “para humanos”. Y es que nosotros comemos aquello que es beneficioso para nuestra especie y bien tolerado por nuestro organismo.

Si cocinamos para personas, no podemos esperar que las sobras de esa comida constituyan una dieta equilibrada para nuestros perros, animales que pertenecen a una especie muy distinta a la nuestra y con unos requerimientos nutricionales completamente diferentes.

Y por último, la pregunta estrella que muchos tendréis ya en la cabeza…

¿Y los huesos de las sobras, también son malos?

Sí, lo son. Los huesos cocinados son malos para tu perro porque existe un alto riesgo de que se astillen y puedan causar perforación en los intestinos o el estómago.

Alimentación equilibrada, un seguro de vida

Como ves, alimentar a tu perro con las sobras de tu mesa, o incluso suplementar su alimentación con ellas, no es buena idea.

Lo aconsejable es escoger una dieta equilibrada y natural, que contenga los nutrientes fundamentales para cubrir las necesidades de tu perro, y asegurarte de que está específicamente elaborada teniendo en cuenta sus características de especie, su edad, su nivel de actividad, etc. Esa es la mejor manera de asegurar la salud actual y futura de tu perro.

Elige la raza de perro que se adapta a tu personalidad

Dicen que los animales se parecen a sus dueños… ¿o serán los dueños los que se parecen a los animales? Sea como sea, lo cierto es que al igual que congeniamos mejor con unas personas que con otras, también nos podemos adaptar más fácilmente a una raza de perro que a otra. ¡O la raza de perro a nosotros!

Nuestra personalidad y nuestro estilo de vida son factores determinantes a la hora de elegir una u otra raza de perro. Veamos primero diferentes estilos de vida y los perros más adeptos para cada uno.

Escoge la raza de perro según tu estilo de vida

¿Cómo es tu estilo de vida? ¿Estresado? ¿Sedentario? ¿Deportista? Bueno, para cada uno hay una raza de perro que podrás elegir para tener algo más que una mascota: un amigo. Echa un vistazo a nuestros consejos que esperamos que te sean de utilidad:

Estresado

Si tu ritmo de vida es estresado porque tienes una jornada partida en la que dispones de poco tiempo para comer en casa y que te hace llegar tarde a casa, lo mejor es que escojas un perro de tamaño pequeño y que no necesite de largos paseos diarios para sentirse feliz.

También intenta que sea una raza tranquila para que no te destruya demasiado mientras no estás en casa. Un carlino, un bull dog o un shar pei serían ideales para ti.

Sedentario

Si tienes un estilo de vida sedentario porque trabajas en casa y no te gusta mucho salir, te recomendamos un perro de carácter tranquilo que no se pase haciendo ruido mientras trabajas y que no requiera mucho tiempo de ti mientras estás en casa.

Pero por tu vida sedentaria, y si la casa en la que vives te lo permite, te recomendamos que escojas un perro de raza grande que te “obligue” a sacarlo en al menos un largo paseo una vez al día además de las otras veces requeridas para que haga sus cositas.

Un mastín español o un akita serían ideales. Pero si no puedes tener un perro grande, escoge un basset hound o un bull dog inglés.

Deportista

¿Eres deportista? ¡No lo dudes! Necesitas un compañero de deportes. Escoge un perro grande que pueda realizar deportes del tipo que tú practicas.

Si te gusta caminar rápido o correr, un golden retriever o un labrador serán tus compañeros ideales.

Escoge la raza de perro según tu personalidad

Ya hemos visto qué razas de perro se adaptan a nuestras necesidades. Ahora veamos cuáles se adaptan a nuestras personalidades.

Personalidad tranquila

Si eres tranquilo y no te gusta el escándalo a tu alrededor, deberás buscar una raza que te permita estar en paz en casa y que cuando lo saques a pasear no te sea un suplicio.

Si puedes tener un perro de raza mediana en casa, escoge un shar pei. Estos se caracterizan por su carácter tranquilo y apacible. Si necesitas uno más pequeño, escoge un carlino.

Personalidad hiperactiva

Si te gusta estar siempre haciendo algo y tener a alguien alrededor que sea como tú, no lo pienses, escoge un labrador. Son grandes pero muy amaestrables, además de muy juguetones y nobles.

Personalidad cariñosa

Si te sientes solo en casa y necesitas unos mimos, cualquier raza de perro te puede venir bien, pero los más cariñosos son sin duda el bichón maltés, el carlino y el beagel. 

Estas son solo algunas sugerencias. Por supuesto que debe haber más perros que se adapten a esos estilos de vida y a esas personalidades, pero esperamos que nuestros consejos te sean de ayuda.

Recuerda que un perro es algo más que una mascota, es un amigo, un compañero de casa, un compañero de deportes, un miembro más de la familia, un amigo para tus hijos…

Por eso, es importante elegir bien para pasar juntos el resto de vuestra vida, o al menos el resto de la suya.

Cómo limpiar los dientes a tu perro

La buena noticia para los perros es que no suelen tener tantas caries como los seres humanos. Pero, a pesar de la vieja sabiduría popular de que la boca de un perro está más limpia que de un humano, los perros pueden tener problemas como la acumulación placa y la gingivitis. No solo debemos preocuparnos por el mal aliento y los dientes amarillos. Al igual que con los humanos, estos problemas dentales caninos pueden provocar infecciones con riesgo de muerte y problemas cardíacos, hepáticos y renales.

Como cepillar los dientes a tu perro
Si tu perro puede cepillarse los dientes solo, ya puede dejar de leer este artículo y correr a publicar el video en YouTube. Para el resto de nosotros, tenemos que usar un cepillo de dientes y una pequeña estrategia. A tu perro tal vez no le guste mucho al principio, pero con el tiempo, esta puede transformarse en una experiencia agradable para ambos. Intente elegir un momento después de que el perro haya hecho bastante ejercicio, para que tenga más ganas de quedarse quieto para la limpieza. No lo haga demasiado largo las primeras veces. Comience despacio y suspéndalo si tu perro se irrita, aun cuando no haya cepillado toda su boca. Puede ir aumentando el tiempo de cepillado a medida que se acostumbre. Además, háblele con voz calma y agradable mientras le cepilla los dientes y prémielo con una golosina al terminar. En poco tiempo, tu perro comenzará a desear que le cepille los dientes.

¡Comienza desde cachorro!
Los perros adultos pueden aprender a sentirse cómodos con la limpieza de dientes, pero es más fácil si se comienza cuando el perro es todavía cachorro.

Como elegir la pasta dental correcta para tu perro
Esto es muy importante. No use tu pasta de dientes para el perro. La mayoría de los dentífricos para seres humanos tienen flúor, que es extremadamente venenoso para los perros. En la mayoría de las tiendas para mascotas venden pastas dentales formuladas para perros. También puede comprar cepillos de dientes especiales que facilitarán el proceso de cepillado.

El alimento seco es mejor que el alimento blando
Si el cepillado de dientes produce sangrado, inflamación o lágrimas, hay otras opciones para mejorar la salud dental de tu perro. El alimento para mascotas crocante es mejor para los dientes del perro que el alimento blando, porque el alimento blando suele quedarse pegado a los dientes y provoca caries.

Masticar huesos y juguetes para limpiar los dientes
Hay muchos huesos sintéticos y juguetes para masticar que están específicamente diseñados para fortalecer las encías y dientes de los perros. Solo asegúrese de darle objetos seguros para que mastique. Los objetos duros pueden romperle los dientes.

Dar a tu perro un buen hueso para masticar puede ayudarle a mantener sus dientes sanos y fuertes, pero imagínete a un ser humano que solo mastica goma de mascar y usa enjuague bucal. Ese no es un medio efectivo para asegurar la buena higiene dental y salud general. Lo mismo ocurre con tu perro.

Cuándo llevarlo al veterinario
Independientemente de si le cepilla los dientes a tu perro o no, se debe observar el interior de su boca todas las semanas. Si ve alguno de estos signos de problemas dentales, llévalo al veterinario inmediatamente:

  • Excesivo mal aliento
  • Cambio de hábitos al comer o masticar
  • Si intenta rascarse la cara o la boca
  • Depresión
  • Salivación excesiva
  • Dientes desalineados o faltantes
  • Dientes descoloridos, rotos, faltantes o partidos
  • Encías enrojecidas, inflamadas, doloridas o sangrantes
  • Incrustaciones de sarro amarillento a lo largo del borde de la encía
  • Bultos o pólipos dentro de la boca

¿Con qué frecuencia llevarlo al veterinario?
Aun cuando sus dientes estén sanos, al igual que contigo, los dientes de tu perro deben ser revisados por un profesional cada seis meses o un año. El veterinario debería revisarle la boca en las consultas habituales, pero si no lo hace, pídaselo.

El cuidado dental puede ser un incordio tanto para los humanos como para los perros, pero el mantenimiento adecuado puede hacerle ahorrar mucho dinero a la larga e incluso puede salvar la vida de tu perro. Tu falta de cuidado puede terminar en costosas y dolorosas consultas al veterinario. A muchos perros se les debe dar anestesia para limpiarle los dientes y encías cuando tienen mucho sarro acumulado. Mantenga la boca de tu perro limpia y ambos estarán sonrientes.

¿Se le cae el pelo a tu perro?

¿Por qué se le cae el pelo a mi perro?

Hay dos elementos que son un fiel reflejo de la salud de los perros; sus ojos y su pelo. Un pelo fuerte, brillante y vigoroso, nos indica que el perro está sano, bien alimentado y su organismo funciona como un reloj!

Pero a veces a nuestro perro tiene el pelo débil, frágil e incluso se le cae. La caida del pelo o alopecia de nuestro perro debería preocuparnos si:

  • se le cae una gran cantidad de pelo cada día
  • de repente se le cae mucho más el pelo que habitualmente (existe un cambio)
  • se le llegan a hacer calvas a tu perro en el pelo.

Por supuesto, no hay que preocuparse si a tu perro se le cae el pelo en su muda de primavera y otoño, porque esa es una caida normal.

¿Por que a mi perro se le cae el pelo? 

Entre las muchas causas que hacen que a un perro se le caiga el pelo, te nombraremos las más frecuentes. Si no tienes claro cual es el motivo en tu caso concreto, lo mejor es llevar a tu perro al veterinario en cuanto detectes la caida de pelo o las calvas en el pelo de tu perro. El veterinario podrá ayudarte mediante una analítica y un reconocimiento del estado de salud de tu compañero.

1. Porque se le cae el pelo a los perros – PREDISPOSICIÓN GENÉTICA

Hay algunas razas de perro más propensas a perder pelo en zonas concretas (barriga, pecho y patas), especialmente si son de color blanco. No nos referimos a que les salgan calvas, solo que en esas zonas su pelo puede quedar muy poco poblado, de manera natural. Esas razas son (puedes pinchar en cada una para más info!):

2. FRICCIÓN CON LA CORREA o la ropa

A veces un collar demasiado ajustado deja calvas en el cuello a los perros. En ese caso debes comprar otro collar que tenga el interior más suave y mullido. No vuelvas a comprarlo del mismo material que ha causado la alopecia en el cuello.

Si aún así no se va el problema, plantéate tener a tu perro sin collar dentro de casa, y solo ponérselo para salir a la calle.

3. DEFICIENCIAS EN LA ALIMENTACIÓN

Una dieta demasiado pobre o monótona (comer solo pienso o croquetas, todos los días, día tras día o comer una dieta casera poco variada), pueden crear deficiencias de vitaminas, aminoácidos y minerales en tu perro, que pueden causarle caida de pelo.

4. Por qué se le cae mucho el pelo a mi perro – PROBLEMAS HORMONALES

Es posible que un problema hormonal provoque pérdida de pelo en perros. Por ejemplo:

  • Un problema de tiroides (hipotiroidismo) es una causa de caida del pelo.
  • Perros jóvenes que están madurando sexualmente también pueden sufrir pérdida de pelo temporalmente debido a los cambios físicos que experimenta su cuerpo.

El segundo caso no es importante, ya que generalmente se corregirá solo con la edad. Cuando el cuerpo del perro se reajuste tras los cambios sexuales, la caida del pelo (si es que sólo se debía a esta causa) cesará por sí sola.

Pero si notas que tu perro pierde pelo, y además ofrece otros síntomas como piel seca, cabello quebradizo, cansancio o aumento de peso, podría sufrir hipotiroidismo. El hipotiroidismo no solo hace que el perro pierda pelo, sino que causa efectos peores, tales como; baja el tono general del perro, disminuye su actividad orgánica y afecta a sus funciones circulatorias, digestivas y metabólicas.

En ese caso debes llevar a tu perro al veterinario, para que realice un análisis de sangre y determine si tu perro lo sufre. Si el diagnóstico dice que sí, tu veterinario te dará hormonas para tu perro, que deberás administrarle para que su organismo recobre la normalidad.

5. Por qué se le cae el pelo a mi perro-  INFECCIONES POR PARÁSITOS Y HONGOS

Hay diferentes infecciones por parásitos de la piel que causan la caida del pelo. Entre ellas, las más comunes son:

    • Sarna en perros (pincha en el link para saber si tu perro tiene sarna).
    • Infecciones de hongos

En el caso de la sarna, por ejemplo, el perro comienza por tener algunas calvas en su pelo y si no recibe tratamiento veterinario termina por perder por completo todo el pelo de su cuerpo. El causante es un ácaro parásito que va horadando la piel del perro para alimentarse.

Un veterinario te podrá decir exactamente si tu perro tiene sarna u hongos, y de que tipo son, ya que hay distintas especies tanto de sarna como de hongos. Para cada tipo, te recetará un tratamiento diferente.

6. REACCIÓN A LAS PULGAS

Hay perros de piel muy sensible que reaccionan fuerte a las picaduras de pulgas (dermatitis alérgica).

A esos perros las picaduras les provocan una fortísima irritación y enrojecimiento de la piel, así como caida del pelo en algunas zonas, a lo cual se une el rascado constante del perro, que agrava más el problema.

7. Por qué se le cae el pelo a mi perro – ALERGIAS

Los perros pueden ser alérgicos a más cosas, no solo a las picaduras de pulgas. Otras alergias por ejemplo son:

  •  Alergias alimentarias, alergias al pienso o alimento balanceado,
  • Alergia a un medicamento, etc.

Es decir, que algunos tipos de pienso (comida balanceada) para perros pueden hacer que tu perro desarrolle una alergia a uno de sus componentes. En este caso, el perro siente picor en la piel y el rascado constante puede crear lesiones cutáneas que terminen induciendo la pérdida de pelo en el perro. 

8. Por qué a mi perro se le cae mucho el pelo – ESTRÉS Y ANSIEDAD

Finalmente, otra causa común de perdida de pelo en perros puede ser el estrés. Sufrir mucho nerviosismo y presión, puede provocar pérdida de pelo en los perros, justo igual que en las personas.

¿A que se puede deber el estrés? Al maltrato, abandono, a una mudanza, la pérdida de un ser querido, pasar muchas horas encerrado y pasear poco, etc. Puedes leer Como saber si un perro está nervioso, para detectar si tu perro muestra síntomas de estrés y ver si el origen de su alopecia es su estado emocional.

La alopecia puede aparecer en perros de cualquier edad y tiene solución que dependerán de la causa. Pueden ser cremas, lociones, baños antibióticos, inyecciones o cambios en la alimentación.

¿Es peligrosa la raza Pitbull?

Para la gran mayoría de gente, los pitbulls son la raza más peligrosa de todas. Es difícil pensar en otra raza que tenga más mala reputación que el pitbull. De hecho, hay varias razas relacionadas con ella: los american staffordshire terrier, los stafforshire bull terrier y los american bull terrier. Todas las razas de pitbull han sido maltratadas y utilizadas por los hombres como perros de pelea. Aún hoy, existen numerosas peleas clandestinas de pitbulls muy complicadas de erradicar por su hermetismo: meten a dos perros pitbull en un foso, los azuzan con palos con unas punzas en el extremo para provocarles e irritarles y convertirlos en más agresivos para la pelea. Así somos los humanos… De lo que se extrae que la raza más peligrosa somos nosotros. Nosotros fuimos quienes creamos a estas razas y nosotros somos los que incitamos a que sean agresivas, y por ende, peligrosas.

Antiguamente, los criadores crearon a los bulldogs para espectáculos tan brutales como las luchas de estos contra toros y osos. Más tarde, los criadores cruzaron a razas terrier, más rápidos y ágiles en la lucha para que las peleas fueran más enérgicas. El parlamento británico prohibió en 1835 esta clase de luchas tan sangrientas y brutales pero, como era de prever, estas peleas fueron incrementándose de forma clandestina de otra forma: perros contra perros.

En Inglaterra y, más tarde, en Estados Unidos siguieron los cruces entre perros de pelea dando lugar a fuertes mestizos de bull y terrier por su ferocidad, fortaleza y resistencia al dolor.

Pero la realidad es que los pitbulls que son socializados y educados correctamente son perros muy leales y cariñosos. ¿Alguien se imagina a Junior o Daddy, los perros de César Millán,  atacando a alguien?

La conclusión es que los pitbull y las razas asociadas a los pitbulls deben ser adoptados por personas experimentadas en la educación de un perro. Es una raza dominante que necesita de un cuidador dominante, que tenga asumida la importancia de una correcta socialización entre los 2 y los 4 meses, y una correcta educación a lo largo de la vida del perro. Con contados errores, podemos crear perros desequilibrados y agresivos, por lo que, si fuimos valientes de crear razas como los pitbulls, debemos ser capaces de asumir que los pitbull no son perros peligrosos si están en las manos adecuadas.

¿Tu perro está enfermo? Aprende a darle las pastillas

Lo primero que debes hacer cuando a tu perro le pasa algo es llevarlo al veterinario; hasta ahí bien. Éste estudiará a la mascota, hará lo que tenga que hacer, y a continuación es más que probable que dé ciertas indicaciones a seguir en casa. Atender a ellas es fácil, pero llevarlas a la práctica puede acabar siendo un tormento. Quien más quien menos, todos los que compartimos nuestras vidas con un perro sabemos lo difícil que es que nuestro amigo ingiera medicamentos, por lo que si eres de los que te enfrentas a ello por primera vez, no dejes de leer estos consejos, a ver si con un poco de suerte consigues medicarle correctamente.

Acostumbrándose desde cachorro

Lo ideal es hacer que el animal se acostumbre ya desde bien pronto, obviamente, sin administrarle medicamentos cuando no le corresponden. Pero si dispones de un botiquín o similar, permite que se acerque (siempre bajo tu supervisión: jamás dejes medicamentos al alcance del animal) y se familiarice con él. Y a poco que debas ejercer alguna clase de cuidado de su salud, emplea desde ya alguno de los trucos que a continuación te diremos.

Una apuesta casi segura: premios

Haz que tu mascota asocie la ingesta de comprimidos (u otros cuidados, claro) con la recepción de un premio, ya sea para comer como para jugar, o una carantoña especialmente efusiva. Si lo vas trabajando desde cachorro, tu perro se irá acostumbrando y no se mostrará tan reacio cuando le hagas comer a la fuerza algo que no quiere.

Esconde la pastilla

Es la opción más cómoda: normalmente, si al perro no le gusta lo que tiene en la boca lo escupirá. Ahora bien, si maquillamos el sabor de una pastilla escondiéndola en algo que le guste (un pedazo de salchicha, un cuadrado de queso), puede acabar tragándosela sin darse ni cuenta. Puede servirte darle primero un pedacito sin pastilla, de manera que ya esté deseando con ansias el siguiente y lo devore sin darse cuenta del engaño. Mejor aún: tener preparado un tercer pedacito para que ni le dé tiempo a reaccionar.
Pese a todo, el perro es un animal mucho más listo de lo que pueda pensarse, y puede esconder la pastilla bajo la lengua para escupirla después (máxime si se trata de un comprimido de dimensiones considerables). Prueba a partirla en dos, o a machacarla y mezclarla después con su comida, siempre que el veterinario te diga que es posible.

Si nada funciona…

Hasta ahora hablábamos de las vías fáciles. Si ninguna de ellas surge el efecto deseado, toca aplicar las técnicas más incómodas. Ábrele el hocico sujetándolo por la mandíbula o la maxila (en función del tamaño del perro) y aguarda a que realice un gesto similar a una arcada. Introduce justo en ese momento la pastilla todo lo dentro que puedas del mismo (ayudándote con el pulgar de la mano libre), y después cierra su boca firmemente, pero sin precipitarse, teniendo cuidado con su lengua para evitar que se la muerda. La deglución de la pastilla suele ser inmediata, pero si no es el caso, con la boca de tu mascota cerrada, masajea su cuello para provocarla. Eso sí: desconfía. Ya hemos dicho antes que los perros son maestros en el arte de escupir pastillas, por lo que estate un poco por él y asegúrate que no te está intentando engañar. Y por supuesto, prémiale si se muestra receptivo.

Educa a tu cachorro con esta guía

Es habitual que cuando un cachorro llega a casa, no sepa cómo comportarse. Probablemente lo morderá todo, incluso a sus dueños, y pretenderá dormir todas las noches en tu cama. Pero trabajando en casa, o con la ayuda de un adiestrador, conseguirás que tu pequeño peludo se convierta en un animal civilizado.

Cuando un cachorro no se comporta como nos gustaría, y esto ocurre una buena parte de las veces, debemos evitar ponernos nerviosos. Con gritos o un cachete de vez en cuando no llegamos a ninguna parte: es probable que el perrito se enfade, se resabie y desobedezca aún más. Por eso es preferible decirle qué esperamos de él con voz seria. Así, tendremos gran parte del trabajo ganado.

En cachorros muy pequeños, o que incluso nacen en nuestra propia casa, la educación resulta mucho más sencilla. Cuanto más mayor es un cachorro, más se complica. Si además se trata de un animal rescatado de la calle, la tarea puede ser más dura. Pero no desesperes: con mucho cariño y una dosis extra de paciencia, lo conseguirás.

Material para el adiestramiento

Hay elementos básicos necesarios para adiestrar a tu cachorro: la correa y el collar con el que le sacamos a pasear habitualmente, juguetes, el clicker y las recompensas de comida para cuando tu pequeño haga algo bien. En el mercado hay una amplia gama de golosinas, pero recuerda dárselas sólo cuando te haga caso. Si no, se acostumbrará, y te costará volver a llevarle por el buen camino.

Premios y castigos

Un método muy eficaz a la hora de educar a un cachorro es el clicker. La diferencia con el método tradicional es que no se aplican castigos entendidos como tal, sino que no se le dan premios. Con esto se consigue acelerar el proceso de aprendizaje: cuando el perro escucha el ‘click’ se da cuenta de que ha actuado bien, y repetirá la acción. En cambio, si no escucha el ‘click’ y no recibe un premio, se dará cuenta de que se ha comportado de forma no deseada.

No le dejes que te muerda

Los cachorros tienden a morderlo todo, y sus mordiscos pueden resultar incluso más destructivos que los de un perro adulto, ya que cuando son pequeños los perritos tienen los dientes mucho más afilados. Esta conducta se debe a que sería el juego que podría tener con su madre y sus hermanos, y que por una separación prematura aplican estos juegos a sus dueños y a todo lo que encuentran a su paso. Si quieres evitar que te muerda, cuando lo haga quéjate e imita un sollozo, como si te hubiera hecho mucho daño. Así descubrirá que no es una buena conducta, y dejará de hacerlo.

Cada uno en su cama

Los cachorros (y los que no lo son) siempre quieren dormir contigo en la cama: eres quien más cariño les da, y quieren recibirlo también mientras duermen. Pero a la larga eso puede resultar perjudicial para ambos. Así, aunque pasemos las primeras noches en vela, conviene acostumbrarles a que duerman en su propia cama. Te costará: los perros suelen recurrir a llantos como chantaje emocional, pero lo agradecerás cuando no te quite todo el espacio de la cama, sobre todo si se trata de una raza que crezca demasiado.

No le des todos los caprichos

Igual que para intentar dormir en tu cama, recurrirá a llorar siempre que quiera algo y no se lo des. Si viene a pedirte algo, acostúmbrale a que se siente para dárselo. Si es posible, deja que se relacione con otros perros, e incluso con otros animales, y también con adultos y niños. Así será un animal mucho más sociable, y su desarrollo se dará con mejores resultados.

Ansiedad de separación

Uno de los problemas más serios a la hora de educar a nuestra mascota es que sufra ansiedad de separación. Cuando se quedan solos, provocan destrozos en toda la casa, sólo por llamar nuestra atención. Pero no podemos pasar todo el tiempo con ellos, así que para que no se sientan solos, deja las luces de casa encendidas, la radio o la música puestas. Así tendrán la impresión de que hay gente, y no destrozarán nada.

Aprende a cortar las uñas a tu perro

Antes de cortar las uñas negras a tu perro:

1. Mente tranquila!: Antes de nada, fuera nervios y fuera miedo. Si no tienes confianza y cortar las uñas a tu perro te da miedo, no hace falta que lo hagas. Pide a alguien con experiencia que te ayude o ve al veterinario o peluquero canino que tengas cerca y pidele que lo hagan por ti, normalmente por unos 5 euros lo hacen.

2. Usa tijeras especiales para perros:  No utilices tijeras para personas. Las tijeras especiales para perros van mucho mejor, y disminuyen el riesgo de que te desvies en el corte. Por 4 ó 5 euros puedes adquirir unas, y te durarán muchos años, así que es una inversión que merece la pena. Puedes encontrar dos estilos de tijeras, las básicas que son como una tijera pequeña pero con la punta más corta y redondeada. Estas van bien para perros pequeños, pero para las razas grandes es mejor comprar tijeras tipo guillotina o con algún tipo de muelle que nos facilite hacer fuerza. Las uñas de los perros grandes obviamente son un poco más duras de cortar y se necesita hacer un poco más de fuerza, por eso hacerlo con una tijera “básica” pequeña es complicado.

COMO CORTAR LAS UÑAS NEGRAS A UN PERRO:

Sabemos que la uña del perro básicamente tiene dos partes:

  • la parte de “queratina muerta” que es la que queremos recortar un poco y
  • la parte “viva” de la uña con las terminaciones nerviosas, la sensibilidad y pequeños vasitos sanguíneos con riego.

El objetivo es no cortar nunca esta parte “viva” para que al perro no le duela y no sangre. Con los perros que tienen las uñas blancas es más fácil, porque a simple vista se aprecia la parte viva en tono rosado. En el caso de los perros con uñas negras la cosa se complica un poco porque a ojo toda la uña es del mismo color y tenemos que aprender a distinguir de otra manera y saber hasta donde cortar

¿Entonces como sabemos hasta donde cortar las uñas de perro negras? Hay dos maneras, yo concretamente utilizo la primera de ellas:

1. Corta poco a poco hasta que veas una parte negra en la uña del perro (parte negra mirando el corte, quiero decir):

Empieza cortando un trozo de uña muy pequeño, de unos dos milímetros y observa la sección que ha dejado el corte en la uña del perro.

  • Si ves que es todo sólo color blanco significa que sólo es queratina, y puedes cortar otro trocito pequeño si quieres.
  • Haz un segundo corte, pequeño también (no más de 2 milímetros). Seguramente tras este segundo corte ya aprecies que la sección de la uña ya no es blanca sino que en el centro hay como un cuerpo gelatinoso color negruzco o grisáceo. Ahi ya debes parar, porque si sigues cortando, lo siguiente es la parte viva de la uña (la rosada), y esa la queremos evitar siempre para evitar que el perro sangre.

Veamos en fotos de que estamos hablando. En esta primera fotografía hemos cortado una pequeña porción de la uña, y vemos que la sección que ha resultado aún es sólo blanca, con lo cual podemos seguir cortando un poquito más :

Hacemos una segunda pasada en la uña, cortando otros 2 milímetros y vemos que ya no es totalmente blanca como antes, sino que aparece una parte grisácea en el centro de la sección. Ahi pararemos de cortar las uñas del perro. Si siguiésemos cortando veríamos que esa parte como gelatinosa se vuelve más negra y despúes ya aparecería la parte viva con el nervio y los vasitos sanguíneos.

Esta es otra imagen de la sección de una uña negra de perro, donde también se ha llegado a ver la parte grisácea-negruzca en el centro del corte. Así que en este caso tampoco deberíamos seguir cortando:

2. Corta a ras de suelo:

Esta es una manera de cortar las uñas negras a un perro. Yo creo que es la más utilizada, y desde luego es la que yo uso. La segunda manera es colocar la pata del perro apoyada en el suelo, como cuando está de pie normalmente y calcular el corte para que quede justo al ras de suelo en la pisada.

Refuerzos positivos al terminar. Una vez hayas terminado de cortar las uñas a tu perro hazle unas caricias, dale una chuche o juega un rato con él. La idea es que vaya asociando el corte de uñas a un trámite indoloro que al final…tiene una recompensa divertida. Si…todo en la vida es cuestión de motivación.

Qué hacer si por accidente cortas la uñas del perro:

 En ese caso no te asustes. Si has cortado demasiado y tu perro está sangrando  lo mejor es meter esa uña en polvo antiséptico especial para mascotas, que puedes encontrar en veterinarios y tiendas de mascotas. Lo que hará es cortar el sangrado y evitar que se infecte el corte.

Si no tienes en casa, utiliza una gasa limpia empapada en una mezcla de agua normal y agua oxigenada, o bien agua normal y betadine. Escurre la gasa y presiónala contra la uña afectada durante al menos 5  minutos, hasta que pare de sangrar.

Puedes comprar los materiales necesarios en MasCupon.

Los mejores juguetes para cachorros

El Kong: el Kong viene en una variedad de tamaños interesante, hay tanto para cachorros como para adultos. Se trata de un dispositivo con muchos agujeros donde puedes meter comida para el perro, como pienso seco, croquetas, golosinas para perro… Tu cachorro se llevará horas intentando conseguir las golosinas de dentro del Kong, estimulará su coordinación, su inteligencia y su diversión.

El Puzzle de Bolas: Está diseñado para la estimulación mental y física del cachorro. Se trata de un dispositivo parecido al kong, redondo a modo de un balón que se llena con croquetas o pequeñas golosinas y al rodar el dispositivo, la croqueta se mueve en el interior del juguete hasta caer en pedazos por los agujerillos. Hay muchos de estos juguetes en el mercado: algunos tienen una configuración diferente para los cachorros que rápidamente dominan este juego.

Pelotas de mascado: pelotas que permiten que tu cachorro muerda sin parar la pelota evitando que muerda otros objetos de la casa, y reduce también el dolor de la dentición que va creciendo.

Peluches: hay cachorros más tranquilos que otros. Para este tipo de cachorros los peluches son una buena opción.

Huesos de cuero: uno de los juguetes que más triunfa entre los cachorros, pero hay que saberlos comprar de calidad, ya que es muy fácil que se atragante con el ansia de arrancar las tiras de cuero.